30 de junio de 2008

Plan Minerva
El sentido de nuestra modernización


En los últimos 10 años, la Policía de Investigaciones de Chile ha experimentado una serie de cambios que le han permitido optimizar sus actividades y procedimientos, mejorando con ello, la calidad de atención a los usuarios, aumentando los niveles de confianza y credibilidad, perfeccionando sus procesos internos y, en suma, generando un valor agregado a la labor policial, más allá de lo que implica contribuir a la producción de seguridad pública.

Este proceso –concebido como Modernización Institucional- debe ser entendido en el contexto de una aspiración superior que, como servicio público, tenemos que ser: capaces de transformarnos en una Policía innovadora, que mejora constantemente sus procesos administrativos y operativos y que, en el día a día, lucha por potenciar continuamente la calidad de los servicios que entrega. En suma, convirtiéndonos en una Policía de Alto Rendimiento.

En este sentido, muchos son los resultados que a la fecha reconocemos no sólo al interior de la institución. En efecto, estos avances has traspasado las fronteras de la Policía, llegando a ser percibidos como tremendamente significativos en el contexto de la Modernización del Estado en su conjunto y en el ámbito de lo internacional, en el entendido que representa una experiencia única en su tipo en las Policías de Latinoamérica.

Esta verdadera “revolución”, como podemos denominar a la nueva forma de hacer nuestro trabajo y relacionarnos con los ciudadanos, se resume a modo de balance en iniciativas exitosas, nuevas prácticas internas y visiones que conllevan cambios sociales y culturales, no exentos de dificultades, pero siempre marcados por la convicción que podemos mejores y con ello, servir mejor.