Jueves 11 de septiembre de 2008


Jefatura Nacional de Delitos Contra Medio Ambiente y Patrimonio Cultural
rinde su primera Cuenta Pública
Comprometidos con el Ecosistema y la historia nacional


La Jefatura Nacional de Delitos Contra Medio Ambiente y Patrimonio Cultural tiene como principal misión efectuar estudios de carácter criminológico, prestar asistencia científico-profesional a unidades operativas, orientar el trabajo investigativo, perfeccionar al personal y analizar la información que se deriva de las investigaciones.

El lunes 8 de julio, en dependencias del Centro Comunitario Padre Hurtado de Las Condes, la Jefatura Nacional de Delitos Contra Medio Ambiente y Patrimonio Cultural rindió su primera Cuenta Pública ante diversas autoridades institucionales y de Gobierno, entre ellos el subsecretario de Investigaciones, Ricardo Navarrete, el subdirector Operativo de la PDI, prefecto general René Castellón, fiscales y personal institucional.

En la rendición de su Cuenta Pública el jefe nacional, subprefecto Carlos Cares, destacó los principales logros que ha obtenido las unidades dependientes de esta Jefatura Nacional, la Brigada Investigadora de Delitos del Medio Ambiente Metropolitana y Aysén, entre las que se destacan casos de gran connotación pública como el accidente radiológico en el Complejo Forestal e Industrial Nueva Aldea, el año 2005 en la Región del Bío Bío, el caso Licancel, debido a la contaminación del Río Mataquito, en la Región del Maule, la intoxicación por hidrocarburos y el daño contra la biodiversidad ocurrido en el año 2003, en la Región de Antofagasta y recientemente el desastre ecológico producido a raíz de la erupción del Volcán Chaitén en la Región de Aysén.

El jefe nacional de Delitos Contra Medio Ambiente y Patrimonio Cultural subprefecto Carlos Cares, destacó los principales logros que ha obtenido las unidades dependientes de esta Jefatura Nacional, entre las que se destacan casos de gran connotación pública.

La Brigada de Delitos Medioambientales está compuesta por oficiales investigadores con una preparación afín a estos temas, entre los que se destacan ingenieros agrónomos, médicos veterinarios, enólogos, ingenieros en prevención de riesgos, en pesca y biólogos marinos. Estos investigadores tienen como misión apoyar a todas las unidades operativas del país que tengan alguna investigación de temas ambientales como contaminación, tráfico de flora y fauna, desforestación, transporte de materiales peligrosos y derrame de hidrocarburos, entre otros. Asimismo, otra de las actividades que realizan es la prevención estratégica, que incluye patrullajes fronterizos en todo el país, para evitar daños ecológicos y económicos como por ejemplo el ingreso de enfermedades o plagas.

La Jefatura Nacional de Delitos Contra Medio Ambiente y Patrimonio Cultural tiene como principal misión efectuar estudios de carácter criminológico, prestar asistencia científico-profesional a unidades operativas, orientar el trabajo investigativo, perfeccionar al personal y analizar la información que se deriva de las investigaciones.

Su Historia

En el año 2007 nace la Jefatura Nacional de Delitos Contra Medioambiente y Patrimonio Cultural, la que tiene como misión orientar el trabajo investigativo de sus unidades dependientes, perfeccionar al personal y analizar la información que se deriva de las investigaciones.

En el año 2002, nace la Brigada Investigadora de Delitos del Medio Ambiente y Patrimonio Cultural para combatir los distintos delitos que han surgido en los últimos años. Ya en el año 2005, debido al incremento de estos ilícitos, la Policía de Investigaciones debió crear una nueva sección de Ecología y Medio Ambiente del Laboratorio de Criminalística Central.

En 2007, debido a la necesidad de investigar diversos casos que afectan principalmente a la zona sur del país, se crea la Brigada Investigadora de Delitos Contra el Medio Ambiente y Patrimonio Cultural Aysén.

Finalmente, en el año 2007, se crea la Jefatura Nacional de Delitos Contra Medioambiente y Patrimonio Cultural cuya misión es orientar el trabajo investigativo de sus unidades dependientes, perfeccionar al personal y analizar la información que se deriva de las investigaciones.

La Jefatura Nacional de Delitos Contra Medioambiente y Patrimonio Cultural depende técnicamente de la subdirección Operativa y cuenta con varias áreas de investigación: Plana Mayor, Planificación y Control, Análisis y Educación, dedicadas exclusivamente a asesorar en la toma de decisiones y en el diseño de estrategias, una oficina de información que está a cargo de Análisis, que tiene como finalidad abordar la información entregada por las unidades dependientes, con el objetivo de investigar y analizar datos puntuales.

Tanto la Bidema Metropolitana como la de Aysén han participado en 27 operativos fronterizos conjuntos del Mercosur lo que les ha permitido un fuerte posicionamiento a nivel internacional.

En cuanto a la eficacia en las investigaciones, tanto la Bidema Metropolitana como Aysén cuentan con un 91 % de órdenes con resultado, siendo la X Región la zona con más denuncias por delitos que afectan el medio ambiente. El 33 % de los delitos más investigados por esta unidad son lo relacionados a daños contra la Flora y Fauna, seguidos por lo relativo a patrimonio cultural, sustancias peligrosas, contaminación y usurpación.

En el ámbito nacional, la Jefatura de Delitos Contra Medioambiente y Patrimonio Cultural ha identificado entre sus prioridades, establecer y mantener vínculos de trabajo con estamentos e instituciones vinculados a la protección del ecosistema entre las que se pueden destacar como la Conaf, Sernapesca, el Sag y la Conama y a su vez con el Ministerio de Relaciones Exteriores, a través de la Dirección de Medio Ambiente, Antártica y Asuntos Marítimos, Dima. En este contexto, el subprefecto Carlos Cares manifestó que “con la participación en el Grupo de Trabajo Especializado en Ilícitos Ambientales del Mercosur, nos hemos ido posicionando como una unidad altamente especializada en estas investigaciones, y producto de este reconocimiento, este año se nos ha solicitado dictar un Seminario Internacional sobre el Trabajo Investigativo de Ilícitos Ambientales, dirigido a personal de las policías del continente”.

Uno de los logros de esta Brigada Especializada fue la elaboración de un mapa geográfico con los delitos medioambientales más frecuentes que ha debido investigar desde la creación de esta unidad.

Uno de los logros de esta Brigada Especializada fue la elaboración de un mapa geográfico con los delitos medioambientales más frecuentes que ha debido investigar desde la creación de esta unidad. Según el mapa, en el Norte Grande se concentra el contrabando de animales exóticos y autóctonos. En la zona centro se han detectado restos de cóndores, chinchillas y quirquinchos, y desde la VII a la XII Región, se da el tráfico de ganado. Entre la flora afectada, destaca el contrabando de cactáceas autóctonas y la tala ilegal de alerces.

Asimismo, las unidades dependientes de esta Jefatura Nacional han participado en 27 operativos fronterizos conjuntos del Mercosur lo que les ha permitido un fuerte posicionamiento a nivel internacional, comprometiendo a la PDI en esta nueva era de delitos que afectan el ecosistema y su biotipo.