ORIGENES:
Esta
Brigada tuvo su origen en la Comisión de Análisis y Coordinación Institucional,
creada por instrucciones del Alto Mando de la época, en abril
de 1991, para dar respuesta oportuna a los requerimientos de los
Tribunales de Justicia que comenzaban a conocer e investigar las
denuncias que realizaban los familiares de las víctimas de
las graves violaciones a los derechos humanos ocurridas en el período
comprendido entre el 11 de septiembre de 1973 y el 11 de marzo de
1990, después que el país conociera el Informe de la
Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación (Informe
Rettig).
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De
esta forma, un pequeño grupo conformado por dos oficiales
policiales, un asistente policial conductor y tres asistentes
administrativos, integraron una fuerza de tarea, que como primera
función debió centralizar
la información existente relacionada con las violaciones
a derechos humanos, otorgando así una respuesta homogénea
como Institución,
demostrando que el profesionalismo de esta Policía, estaba
por sobre cualquier razón política que pretendía
atribuírsele.
El primer gran desafío que debió asumir esta Comisión
de Análisis y Coordinación Institucional fue revertir
la percepción que tenía la sociedad sobre el rol
de la Policía de Investigaciones de Chile, como una institución
dependiente del Ministerio de Defensa Nacional que realizaba
labores de represión a los opositores al régimen
militar imperante.
Todo lo anterior, reforzó al interior de nuestra Institución,
la idea de potenciar este grupo de Detectives y brindar mayor apoyo,
lo que se vio coronado en febrero de 1994, con la fusión de
la Comisión de Análisis y Coordinación Institucional
(CACI) con el Departamento V “ Asuntos Internos”.
En este nuevo escenario, en el año 1998, se presentó la
primera querella criminal en contra de Augusto PINOCHET UGARTE, por
su responsabilidad en el secuestro de los integrantes del Comité Central
del Partido Comunista en mayo de 1976.
A partir de este hecho, comenzaron a presentarse cientos
de querellas ante los Tribunales de Justicia, que motivó una decisión
inédita del Poder Judicial, consistente en la designación
exclusiva de Ministros de Cortes de Apelaciones, de todas las regiones
del país para investigar la perpetración de esta
clase de delitos.
Producto del gran avance en estas materias, el Alto Mando
institucional en Diciembre de 2004 reorganizó la estructura de nuestra Policía
de Investigaciones, y dio vida a la “Brigada Investigadora de
Asuntos Especiales y de Derechos Humanos” (BAES); Unidad que
se separó definitivamente del Departamento V “ Asuntos
Internos”.
Finalmente, en Noviembre de 2007 y en virtud del nuevo
ordenamiento entregado por el Alto Mando a la orgánica de nuestra Institución,
se evidenció la importancia que reviste la temática de
los Derechos Humanos para la Policía de Investigaciones de Chile,
y en virtud de ello se creó la “Jefatura Nacional de delitos
contra Derechos Humanos”, al mando de un oficial graduado, con
basta experiencia en el tema, quedando bajo su dependencia la nueva “Brigada
Investigadora de delitos contra los Derechos Humanos” y
los dos grupos de trabajo denominados “Fuerza de Tarea de Investigaciones
Reservadas”.
La labor de nuestra Policía de Investigaciones ha sido ardua,
pero absolutamente recompensada por el reconocimiento que de nuestra
tarea ha hecho la ciudadanía, las autoridades gubernamentales
y judiciales y los familiares de las víctimas.
Hoy, nuestra Brigada cuenta con una dotación de 53 funcionarios,
entre oficiales policiales, administrativos, conductores, guardias
y auxiliares, que con gran espíritu de sacrificio y compromiso
con los valores democráticos, han logrado sortear obstáculos,
permitiendo que juntos construyamos una sociedad sobre una base sólida
de verdad y justicia para nuestro país. |