Miiércoles 27 de enero de 2010

Eje fundamental de nuestro proceso de modernización
TECNOLOGÍAS DE VANGUARDIA PARA UNA POLICÍA DE ALTO RENDIMIENTO

 

El avance de la tecnología mundial pone al servicio de los países desarrollados los más sofisticados inventos para prevenir y combatir la criminalidad, la que no se queda atrás en incorporar en sus delitos el uso de los más modernos instrumentos existentes en la actualidad. De igual manera, con las limitaciones que impone el subdesarrollo, las diversas naciones que viven esta realidad se las ingenian para mejorar y, en algunos casos, perfeccionar y desarrollar técnicas que les permita hacer frente al crimen.

En la Cuenta Pública entregada el 2009 por la PDI, se dio una importancia clave al hecho de que se estaban invirtiendo los recursos necesarios para dotar a la policía de los insumos tecnológicos que permitirían conseguir  los objetivos propuestos por el plan Minerva, en relación a convertir a la institución en una de alto rendimiento. El aumento de cuarteles, parque automotor y estaciones computacionales, fue sólo el comienzo de una modernización que hoy en día va más allá de la mera infraestructura, pues asimismo se han canalizado las energías en contar con herramientas técnicas de punta en favor de la investigación criminal.

Tomando en cuenta que la criminalidad es una problemática que no es estática y que varía constantemente, nos exige como policía entender que  la innovación asociada al desarrollo de nuevos servicios policiales implica contar con las tecnologías necesarias que permitan ejecutar los diversos procesos investigativos policiales que se producen a diario en todo el país. Es así, como estos avances tecnológicos buscan entregar un servicio de calidad a la sociedad y a las instituciones del sistema de seguridad y justicia de nuestro país.

Viendo en la oscuridad

En un operativo efectuado el 5 de mayo del 2009 dos narcotraficantes escapaban de un carro policial luego de hacer una transacción que les reportó millones de pesos. Lo que estos antisociales desconocían es que no sólo se les seguía por tierra, sino que además, había un helicóptero a kilómetros de distancia que tenía definida su posición, que los seguía independiente de dónde iban y que no bastaría con arrancar hasta sitios eriazos donde la iluminación era prácticamente nula. Tampoco imaginaban que el sitio  al que se dirigían estaba rodeado de personal institucional y  que estos se encontraban recibiendo instrucciones desde una sala equipada con alta tecnología para monitorear este tipo de procesos; a kilómetros de distancia, oficiales policiales fueron los ojos de investigadores que estaban en el lugar de la acción. Éstas son algunas de las herramientas que permiten hoy en día a la PDI, capturar a delincuentes de forma eficiente y eficaz.

Flir System

Analizar una persecución desde una central de operaciones es, hoy en día, una realidad,  debido a la tecnología llamada Flir System. La cámara infraroja instalada en uno de los helicópteros de la PDI permite detectar individuos a más de 1,5 kilómetros de distancia y tiene la capacidad de transmitir directo vía microondas a una persona en tierra, a una distancia de 10 kilómetros. En el futuro se espera sea a 40 kilómetros de distancia, siendo otra de sus características el  grabar hasta 8 giga bytes de video.
“La tecnología nos permite tener visiones nocturnas. De esta forma podemos ver la ubicación exacta de los sujetos en las investigaciones, pues el Flir System cuenta con distintas modalidades de rastreo, podemos seguir objetos  móviles, como también fijar escenas del ambiente. Independiente de la posición del helicóptero, la cámara puede adoptar la orientación que se desee, de manera que este medio técnico supera al ojo humano” señala el comisario Hans Eber, jefe de la Brigada Aeropolicial de la PDI.

La cámara -que costó unos $ 100 millones-  ha sido utilizada principalmente en procedimientos relacionados con narcotraficantes, pudiendo desbaratar operativos en terrenos de difícil acceso, como lo son las plantaciones de cannabis sativa. Esto porque  una de sus particularidades es ocultar la trayectoria de la grabación, haciendo virajes contrarios al sujeto detectado, ya que la cámara cuenta con la capacidad de virar en 360°, de modo que el delincuente no se vea intimidado y el procedimiento pueda seguir su curso normal. Todo esto es apoyado por el sistema de “rappelling” que permite a los grupos tácticos descender desde el helicóptero e infiltrarse en zonas complicadas.

Eye Ball

El Equipo de Reacción Táctica cuenta con diversas tecnologías relacionadas con el apoyo de los procesos investigativos, dentro de las cuales destaca el Eye Ball. Esta bola es aproximadamente del tamaño de una granada y cuenta en su interior con una cámara que tiene la facultad de girar en 360° y transmitir audio y video en tiempo real de manera inalámbrica. De esta manera, se facilitan los  procedimientos en los cuales no se tiene una visión adecuada, lanzando una o más de estas bolas al interior del lugar a allanar y  siendo controladas desde fuera a través de un mando que permite tanto moverlas como girarlas. Se logra así  una   visión del perímetro que permite planificar in situ el curso que debe tomar el desarrollo de la investigación.

Pepper Ball

La criminalidad a nivel mundial, indica que existe un aumento de las tensiones, descontentos populares, protestas, desordenes, acciones terroristas y motines en las cárceles. De esta forma, hoy en día brigadas como el ERTA, deben estar preparados para una respuesta inmediata para el establecimiento del orden, actuando con efectividad y evitando el cuestionamiento de la opinión pública. “El Pepper Ball es un sistema irritante no letal, con grado farmacéutico. Carabinas de alta presión lanzan balas plásticas fragmentables irritantes a una distancia segura lo que permite controlar masas y motines” agrega el comisario, Mauricio Soto, jefe del Equipo de Reacción Táctica.
Dentro de las características que tiene el Pepper Ball podemos resaltar que tiene un impacto asegurado de 25 metros y hasta 45 metros para áreas de saturación, situación que le da un plus en relación a otras armas que carecen de letalidad.
Resulta importante destacar el hecho de que utilizar esta tecnología ofrece al policía una mayor seguridad sicológica debido a que puede actuar con total confianza al disparar.

Body Scan

La Brigada Antinarcóticos es una de las unidades que cuenta con mayor tecnología: Body scan, visores termales, fibra óptica y GPS son algunos de los elementos que utilizan para realizar sus diversos procedimientos. Entre los años 2007 y 2009, el plan llamado “Estrella de los Andes”, les permitió invertir en insumos que serían la envidia del mismísimo James Bond. Una de sus herramientas estrella es el Body Scan, sistema de inspección por Rayos X, desarrolado por la empresa tecnológica Smith Detection. El instrumento, localizado en pasos fronterizos, permite detectar en las personas la presencia de narcóticos, armas, explosivos y dispositivos electrónicos ocultos. El equipo, que ha incrementado en un 300% las detenciones producto del ingreso de ovoides al país, cuenta además con un bajo nivel de radiación, por lo que el ser expuesto al Body Scan no es nocivo para la salud. Si se quiere  entender esto de mejor forma,  ejemplificaremos diciendo que la radiación que produce es incluso menor a la que uno se ve sometido cuando viaja a cualquier parte en un vuelo comercial.

Fibroscopio

Este equipo basa su funcionamiento en la utilización de fibra óptica, tecnología que permite al operador visualizar un determinado objetivo, como también  transmitir luminosidad en cavidades oscuras, ya que cuenta con una fuente de iluminación reflejada, la cual no genera temperaturas, por lo que puede ser introducida con seguridad, por ejemplo, en un estanque de bencina.
Una de las características principales es que cuenta con un extremo flexible  que permite visualizar en  20º, 40º, 60º y 100º en lugares de difícil acceso, como lo son estanques de combustible, zócalos y ductos de aires, entre otros.
“La PDI a través del uso de esta tecnología, ha logrado desbaratar diversas bandas de narcotraficantes que intentan ingresar drogas por los diversos pasos fronterizos, escondiendo los ilícitos en los sectores más insospechados de un vehículo. “Una vez que los perros detectores de drogas, especialmente entrenados para estas operaciones, detectan la sustancia, se da paso a la utilización de este instrumento que permite visualizar lo que hay en el interior de un estanque de gasolina o de neumático” comenta el jefe del Departamento de Apoyo Tecnológico de la Briant, comisario, Cristian Tamayo.

Thermal Eye

Este visor termal es un sistema de visión tanto diurna y nocturno, cuyo funcionamiento  se basa en la energía infrarroja emitida por los cuerpos, la cual es proporcional a su temperatura. Dicha energía es captada por un lente que posee el visor, la cual a su vez es transmitida a un sensor infrarrojo, lo que posteriormente es transformado en imagen, que será lo que finalmente verá e interpretará el operador. Este tipo de tecnología es utilizada en diferentes escenarios, pero cobra vital importancia cuando se usa en pasos fronterizos, especialmente en lugares donde las condiciones climáticas no son las mejores. Es sabido que los llamados “correos humanos” –personas que transportan droga de un país a otro- han aumentado, y que siempre existe gente que de una u otra forma intenta arreglárselas para pasar los controles sin ser vistos. Una situación especial se vive en las zonas más desérticas, donde la oscuridad es un enemigo más a la hora de enfrentar el crimen. La luz de los focos de un vehículo o la luz emitida por un cigarrillo encendido pueden ser vistas en el desierto a kilómetros de distancia. El contar con este elemento en beneficio de la investigación, permite que sean los investigadores policiales quienes estén trabajando de manera en que no sea necesaria  luz alguna para encontrar a los delincuentes. Escondidos en la inmensidad del desierto los oficiales policiales pueden monitorear cualquier movimiento de personas que estén en el perímetro. El aparato que tiene un costo cercano a los 16 millones de pesos se encuentra en poder de todas las Brigada Antinarcóticos del país.