En el marco de apertura de la policía hacia la comunidad peritos del Lacrim Central de diferentes secciones, entre ellas, Carolina Millao de Huellas, Carlos Parada de Fotografía y Poul Yáñez de Documental visitaron el Jardín Infantil Tremumun de Puente Alto, donde menores de entre cuatro y siete años se motivaron y a su corta edad, escucharon atentamente a los funcionarios mostrando un especial interés acerca de la labor policial y el importante servicio que prestan a la comunidad.
Los más de 40 niños que componen el Jardín Infantil recibieron la visita de los funcionarios de la PDI con la idea de complementar, en forma práctica, la labor realizada por las educadoras de párvulos en relación a la Unidad del Auto cuidado que cada niño debe tener con su cuerpo y su entorno cercano, a fin de prevenir algún tipo de delito.
La directora del Jardín Infantil Tremumun, Vanessa Saavedra, calificó de provechoso el encuentro y destacó el aportede la Policía de Investigaciones en la educación de los menores: “Para nosotros es importante que ustedes nos visiten como policía, ya que los niños los ven y los escuchan y así los aprendizajes se realizan en forma más didáctica, siendo más relevantes”.
Por su parte, la tía Cinthia Herrera reconoció que la visita de la PDI fue muy interesante y recalcó que es importante que una institución que tiene un rol importante dentro de la sociedad se acercara a los jardines infantiles: “Siempre son los bomberos y los carabineros los más cercanos a nosotros y nunca este tipo de instituciones como Investigaciones, que vemos que les enseña harto a los niños, sobre todo con el cuidado del cuerpo y de los peligros que existen, que los peques desconocen.”
La tía Cinthia explicó que uno de los temas principales que se enseña a los menores es acerca del autocuidado: “Los niños son los más vulnerables en este sentido y están proclives a los accidentes, a las personas adultas con malas intenciones y sobre todo en estos tiempos donde se ve mucha maldad.”, por lo que cree que un trabajo conjunto de ellos con la policía puede lograr buenos resultados en este ámbito.
Sin embargo, los menores son los que tienen la última palabra y como actores principales de esta charla también expresaron su opinión acerca de las instrucciones que brindaron los funcionarios policiales. Es así como Luciano Altamirano, a sus cinco años, se mostró contento con la visita, manifestando que “me gustó que la policía viniera, aprendí que no tengo que hablar con extraños”. Antonia Quezada, de cuatro años, también puso mucha atención con las explicaciones de los peritos y comentó que lo que más le llamó la atención fue la huella digital, que diferencia a las personas.
Así como los peritos del Lacrim regalaron enseñanzas a los niños, ellos a su vez se despidieron de los funcionarios regalándoles su inocente sonrisa, melodiosas canciones y un estimulo que fue recibido por la perito en Huellas Carolina Millao, quien se mostró contenta con la reunión, regresando a la unidad con la satisfacción del deber cumplido. Subir
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